Ahora que el cambio climático está, afortunadamente, en boca de muchos, puede ser fácil confundir fenómenos globales con cambios circunstanciales, como bien apunta Íñigo en su blog:
“Con el furor del converso, pueden colarnos mercancía averiada, aunque sólo sea porque la alarma siempre vende. (…)
El invierno más cálido que se recuerda al menos sirve para que asumamos que ya vamos muy retrasados en la carrera por encontrar solución a un problema que puede ser irreversible.”
Precisamente a través de su página llegamos a imágenes como la de abajo, fotografías que comparan el invierno alemán de este año con el de un pasado nada lejano:
Las fotos son de la revista alemana Stern, y el resto, en esta galería, no tiene desperdicio.





Leave a reply