¿Qué tiene que ver el “telencéfalo” con el “pulgar opositor”? ¿Y los tomates con Suzuki? ¿Y los exámenes de historia con los cerdos?….quizá parezcan preguntas “menores”, sin embargo desde el laureado corto “La Isla de las Flores“ se establecen relaciones entre los conceptos más inverosímiles para hilvanarlos con un discurso demoledor y un final que estremece.
Es uno de esos productos audiovisuales amateur que cambiaron el devenir del arte allá por 1989. Sencillo, irónico, atrevido, dinámico, original… para demostrar que el lenguaje audiovisual es grande, contundente y eficaz. Yo he utilizado la película en talleres de Educación Ambiental, desde hace años y a nadie deja indiferente. Trece minutos de ironía para hacer pensar.




