Al volver de vacaciones y repasar mis feeds (¡vaya tarea!) me encuentro con sorpresa en el Blog de Comunicación Ambiental un post sobre un videojuego sobre las basuras que se ha realizado por parte del ayuntamiento en mi ciudad, Málaga (España) y dejan en el aire la posibilidad de hacer uno semejante para Buenos Aires, haciendo las pertinentes mejoras.
He oido hablar muchísimo del juego en prensa y radio locales, pero que no he tenido la oportunidad de verlo, a pesar de que soy profesor en un centro educativo de Málaga y colaboro con la organización más tiempo lleva trabajando en Educación Ambiental de la ciudad y soy miembro de la Comisión Ciudadana de Medio Ambiente.
Desde su lanzamiento el 5 de junio último -Día Mundial del Ambiente-, el programa se distribuyó de manera gratuita a todos los 109 centros educativos malagueños, aunque en el mío no. El objetivo del juego es limpiar la ciudad e intenta contribuir al cuidado del ambiente imitando la gestión de residuos sólidos urbanos.
La propuesta educativa fue ideada para niños de entre 12 y 18 años por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga, la Fundación Málaga y la empresa Legend Studios. “CLEAN CITY MÁLAGA consiste en planificar, organizar y realizar un plan integral de limpieza, recogida y reciclado de basura en los diez distritos de la ciudad. Pero el jugador no sólo deberá recoger la basura, también tendrá que llevarla al vertedero, ya que de lo contrario, no podrá finalizar su misión”, explica el sitio EMD Emudesc.
Otro sitio especializado OjGames aclara que el juego “recrea 10 distritos de la ciudad de Málaga en los que el jugador deberá gestionar el presupuesto asignado y diseñar estrategias de limpieza mientras realiza diversas tareas como distribuir correctamente papeleras y contenedores, limpiar desperdicios, construir plantas de reciclaje especializadas, conducir camiones de recogida, contratar operarios de limpieza o eliminar acumulaciones de residuos con vehículos especializados como barredoras o camiones de baldeo“.
Según MeriStation, a lo largo del juego los personajes emiten mensajes educativos tales como: “Un chicle cuesta sólo 5 céntimos, limpiarlo de la vía pública cuesta 25”, “Para ahorrar emisiones de CO2, deberíamos plantar 10 árboles por habitante”. Información ilustrativa para tomar conciencia.
En CLEAN CITY MALAGA, el jugador se puede valer de contenedores, barredoras y todo tipo de camiones de basura virtuales. Como los habitantes de Clean City Málaga no cooperan, sino que arrojan sus desechos en la calle sin ton ni son, otro recurso es colocar cestos de basura por toda la ciudad “y enviar policías para que reprendan a los ciudadanos que ensucian”.
Sin embargo como ciudadano de Málaga, me da la sensación, las campañas educativas constituyen más una puesta en escena para proyección política que instrumentos para el cambio de hábitos. Así que me quedo con lo que proponen desde Conambiental: “Sin dudas CLEAN CITY representa una experiencia didáctica innovadora que combina tecnología, entretenimiento y educación. No obstante, debería complementarse con otras estrategias que contribuyan a elaborar -por consenso y no por imposición- nuevos hábitos de consumo más limpios. Después de todo, la gestión de residuos no es un juego.” Pues eso.
Comparte esto





Leave a reply