
Lo comenté el otro día: me he convertido definitivamente al ciclismo urbano, en una auténtico bicioso.
Ayer estuve haciendo unas pruebas para elegir la mejor vía para acceder a mi centro de trabajo. La sensación cuando circulas por la carretera, compartiendo esa vía con los automóviles es de que te estás jugando el pellejo, por lo que hay que intentar evitarla en lo posible utilizando otros recorridos alternativos que no molesten a los peatones.
Dado que el carril-bici no es algo que interese en mi ciudad , a pesar de las promesas que cada año nos hacen nuestras autoridades locales se hace necesario una labor educativa conjunta para, por un lado, concienciar a los automovilistas para que respeten a las frágiles bicicletas, y por otro lado, a los ciclistas para que sepan cómo circular por vías urbanas, y evitar conductas indeseables. Es tan sencillo como seguir una serie de normas lógicas.
Llama la atención que los organizadores de Semana Europea de la Movilidad hayan propuesto un lema tan audaz como: “La ciudad sin mi carril-bici“, cuando en cientos de ciudades de la UE, ni siquiera sabemos de qué se trata.
A pesar de los inconvenientes algunos centros educativos siguen apostando por este tipo de transporte, pero hay mucho camino por recorrer…mientras tanto:
- Favorezcamos la Educación Ambiental
- Intentemos incrementar la masa crítica de los ciclistas
- Busquemos asociaciones que estén luchando para implantar un transporte sostenible en nuestras ciudades
- Procuremos revindicar siempre que nos sea posible el uso de la bicicleta (o el derecho de los peatones) en todos los ámbitos
- Presionemos a nuestras autoridades con acciones pacíficas y reivindicativas

Educación vial para ciclistas
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El transporte urbano es una iniciativa pendiente en España.
Ciudades como Málaga, con fantástico clima y un relieve envidiable para favorecer el uso de la bicicleta, todavía no han sido capaces de promover una sóla iniciativa de movilidad sostenible y sin embargo se siguen promocionando desde las autoridades locales el uso del automóvil y la construcción de aparcamientos en el centro urbano a bombo y platillo.
En este contexto surge la propuesta de “Con bici al cole” que trata de sensibilizar desde la escuela a los más jóvenes y a sus padres de que el uso de la bicicleta en la ciudad como herramienta de transporte es posible.
Promovida por ConBici y la Federación Europea de Ciclismo, ponen a disposición de los educadores que lo deseen un proyecto pedagógico en forma de unidad didáctica que sirve como base para una campaña a nivel nacional que se concreta en una bicicletada convocada para el 11 de noviembre.
La página, además ofrece otros materiales interesantísimos, como son:
- Una calculadora de dióxido de carbono
- Una serie de consejos para elegir tu bicicleta
- Una película para sensibilizar
- Varios juegos on-line muy sencillos
- Dípticos y cartelería
- Material promocional para crear camisetas, pegatinas, marcapáginas y otros.
Y más…
Confieso que no conocía la iniciativa y que en mi centro no se ha recibido ningún tipo de información al respecto, pero creo que merece la pena hacer un esfuerzo para favorecer la difusión del transporte alternativo al coche en nuestras ciudades por lo que este tipo de propuestas son valiosísimas para cambiar de hábitos.
No hay excusas que valgan a estas alturas para seguir favoreciendo el cambio climático, el ruido y los atascos en nuestras ciudades por lo que la masa crítica de ciclistas urbanos va en aumento paulatino (puedes ver esta película dándole al “play”).
Por mi parte desde aquí me declaro converso, en breve voy a comprarme una bici y desde ese día: con bici al cole. ¿Te apuntas?

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