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Trabajo colaborativo

Los proyectos telemáticos facilitan el aprendizaje cooperativo y promueven un modelo de aprendizaje en el que pequeños grupos de estudiantes colaboran para resolver problemas. Los alumnos que utilizan las herramientas de telecomunicación trabajan conjuntamente, no sólo con compañeros de su grupo-clase, sino que pueden colaborar con estudiantes que se encuentran en otros espacios físicos, formando auténticos grupos virtuales. Son un recurso excelente para poner en contacto profesorado y alumnado de diferentes centros educativos.




El aprendizaje cooperativo

El aprendizaje cooperativo es un modelo de aprendizaje en el que pequeños grupos de estudiantes colaboran para resolver problemas. Los alumnos que utilizan las herramientas de telecomunicación trabajan conjuntamente, no sólo con compañeros de su grupo-clase, sino que colaboran con estudiantes que se encuentran en otros espacios físicos, formando auténticos grupos virtuales.



Elementos del Aprendizaje Cooperativo





Las técnicas de trabajo en pequeño grupo deben ser conocidas por los alumnos para trabajar en común, aprender a comunicar sus ideas, dar apoyo al grupo y tratar los conflictos que se generen. Es fundamental que los alumnos aprendan a trabajar en pequeños grupos. El profesor debe ofrecer a lo largo del desarrollo de los proyectos las técnicas necesarias para aprender a convivir y mejorar el trabajo en grupo.
Interacción directa entre los alumnos, que les ofrece la oportunidad de encontrarse en un área de interés común, e influenciar a los otros tanto a nivel social como de conocimientos o habilidades. Es fundamental en todo proyecto telemático que exista un proyecto común, unos intereses que reúnan los esfuerzos individuales de todos sus componentes, y en el que sea posible desarrollar los potenciales de todos sus miembros, para obtener resultados que todos puedan considerar como un producto común.
La interdependencia positiva se consigue cuando las acciones de cada uno de los miembros del grupo son esenciales para el éxito común. Las aportaciones de todos y cada uno de los miembros del grupo deben ser imprescindibles para conseguir los objetivos propuestos.
Responsabilidad individual que se da cuando se ofrecen oportunidades a los alumnos para aportar contribuciones importantes para el grupo.


Introducción a los proyectos telemáticos

Pensar unas estrategias de acción para que todos los integrantes del grupo puedan compartir sus habilidades personales.

La dinámica de grupo facilita a los estudiantes reflexionar sobre su funcionamiento, recibir un 'feedback' y pensar en las próximas acciones que quieran realizar. El trabajo en grupo requiere que los estudiantes utilicen recursos para compartir ideas, escuchar activamente, motivar la participación, dividir las tareas, hablar los unos con los otros, generar ideas alternativas y aceptar diferentes perspectivas.



Técnicas para mejorar la colaboración

Johnson D., Johnson R. y Holubec E. nos ofrecen unas técnicas nuevas para mejorar la colaboración en el grupo, que dividen en cuatro niveles:


Primer nivel de formaciónEn este estadio se incluyen la motivación de cada uno de los elementos del grupo y la importancia de un ambiente de trabajo tranquilo que favorezca la concentración de los alumnos.
Segundo nivel de formaciónEn este nivel sitúan los autores los recursos para organizar las actividades grupales, escoger los procedimientos y establecer una temporalización de las tareas.
Tercer nivel de formaciónEn este nivel se pretende que los estudiantes tengan un conocimiento profundo del proyecto telemático y estimular el razonamiento y la reflexión. La distribución de las tareas detectadas en el nivel anterior puede ser facilitada para la asignación de roles a todos los integrantes del grupo.
Cuarto nivel de formaciónEn este último apartado se trata de canalizar los conflictos que aparecen entre los conceptos aprendidos y los que se presentan de nuevo. Los alumnos trabajan con compañeros de otros pueblos, ciudades o países, esta característica debe potenciar el espíritu crítico, la tolerancia, analizar diferentes perspectivas, generar ideas alternativas, plantear cuestiones y pedir explicaciones.


Los grupos de trabajo

Cuando el alumnado está trabajando en pequeños grupos, es útil distribuir responsabilidades, que favorezcan la interdependencia entre los miembros del grupo y les ayude a desarrollar su responsabilidad individual.

Técnicas de distribución de grupos

I
ntroducción a los proyectos telemáticosAl empezar una actividad de telecomunicación es aconsejable distribuir los alumnos en grupos, aproximadamente, de cuatro.Esta distribución puede ser aleatoria, o con intervención más o menos directa del maestro. Ofrecemos aquí algunas sugerencias:Se reparte a cada uno de los alumnos una pieza de un dibujo, que debe encajarcon otras tres piezas, hasta formar el grupo de cuatro miembros.También se puede dividir una unidad lógica en cuatro partes, como por ejemplo,las cuatro estaciones del año. Se pueden ofrecer con dibujos alegóricos a cadaestación o con el nombre de cada una de ellas.Si los alumnos son mayores; pero queremos que la distribución no seatotalmente aleatoria, ni tampoco basada sólo en sus intereses, podemos repartir laclase en cuatro grupos. Todos los alumnos tienen un número, del 1 al 4. Cadaalumno que tenga el número 1 deberá buscar otros tres alumnos que tengan losnúmeros 2, 3 y 4 para poder formar un grupo. En este caso, el profesor puedeintervenir de manera que alumnos que queramos que no compartan grupo tenganel mismo número, o por otro lado, podemos dar un número igual a los alumnos quecreemos que pueden ser un buen motor de cada grupo. Con esta distribución sesalvan algunas dificultades a los alumnos que les cuesta compartir grupo, pero, porotro lado, el profesor puede intervenir indirectamente.

El rol de los alumnos

C
uando ya se han distribuido en pequeños grupos es muy útil asignar una responsabilidad a cada uno de los miembros. Con esta distribución se promueve la interdependencia entre los miembros del grupo y así se favorece que cada alumno pueda desarrollar la responsabilidad personal.La distribución de responsabilidades no tiene ninguna implicación jerárquica, por tanto no debe existir una comparación entre la mayor o menor importancia de los distintos cargos.

Proponemos una forma de repartir las responsabilidades entre los alumnos que forman el grupo.



FACILITADOR: El facilitador se ha de responsabilizar de que todo el grupo entienda la actividad telemática propuesta. Al iniciar una actividad, el facilitador debe comprobar que todos los integrantes del grupo entiendan y planeen las estrategias para realizar las diferentes tareas. Mientras dura la actividad debe moderar y facilitar la realización, pero nunca debe asumir el papel de líder del grupo.
COMUNICADOR: Es el miembro del grupo que puede establecer comunicación entre el profesor y los comunicadores de los otros grupos. En este sentido es la persona indicada para pedir información al profesor o consultar a otro comunicador.Es quien explica y envía el trabajo elaborado por su grupo. Es misión suya hacer llegar al grupo la información recibida por correo electrónico o con alguna otra de las herramientas de telecomunicación.
MATERIALES: Es el encargado de coordinar la búsqueda y guardar los materiales que el grupo necesita para trabajar. Comprueba su correcto funcionamiento e informa al profesor en caso de pérdida o avería. Es también quien facilita el orden y la limpieza, pero todos los miembros del grupo participan en esta tarea.
SECRETARIO: Toma nota de las conclusiones a las que llega el grupo o redacta con los programas adecuados, lee los acuerdos de la sesión anterior para que las siguientes tengan coherencia. Es el responsable de hacer el resumen de las actividades que lo requieran y ha de colaborar con el comunicador, o con los otros grupos, para mandar mensajes a las otras escuelas.


Al iniciar un proyecto telemático, se distribuyen de forma aleatoria las responsabilidades, mediante unas tarjetas plastificadas donde figuran el rol y las responsabilidades que comporta. En el caso, probable, de que el número de alumnos no sea múltiplo de cuatro, podemos hacer un grupo de cinco. En este caso el quinto ayuda en la responsabilidad que, valoramos, en este proyecto tenga más trabajo. Es útil que en el 'tablón' de la clase haya una copia de estas tarjetas, para que recuerden las responsabilidades de cada cargo. Es interesante que al acabar cada una de las actividades de un proyecto, cambiemos las responsabilidades del grupo, de tal forma que todos sus miembros asuman todos los cargos.



FACILITADOR: Ayuda al resto del grupo en la comprensión de la actividad.Modera las discusiones.No es líder, es facilitador.
COMUNICADOR: Pregunta y pide orientación al profesor.Contacta con los otros comunicadores.Es portavoz del grupo.Informa al grupo de los mensajes recibidos.Envía los mensajes que el grupo ha generado.
MATERIALES: Organiza la limpieza y el orden.Elabora el listado de los materiales necesarios para realizar cualquieractividad.Es responsable de la búsqueda y devolución de los materiales.Busca las fuentes de información.
SECRETARIO: Toma nota de los datos que se obtienen en las observaciones o discusionesdel grupo.Redacta los resúmenes o informes, utilizando los programas adecuados.Colabora con el comunicador, cuando hay que enviar o recibir mensajes.


Elementos de un proyecto

Cuando se diseña un proyecto hay que tener en cuenta unos elementos determinados, para favorecer la comprensión de los otros profesores interesados en la participación.Todo proyecto de telecomunicación tiene unos aspectos que permiten clasificarlo.



TítuloResumen (dos o tres líneas)
Objetivos
Nivel
Fecha de inicio y de finalización
Lengua /as
Relación con el currículum
Actividades previstas
Dirección de contacto


El título es el elemento que permitirá identificar el proyecto telemático. El resumen facilita comprender de manera rápida el proyecto.

Los objetivos nos informan de su finalidad. Deben ser lo más concreto posible. Puede incluir objetivos de conceptos, metodológicos o de valores.

El nivel se refiere a la edad aconsejable para los participantes del proyecto.

La fecha de inicio y de finalización es muy importante puntualizarla para que los profesores puedan programar el curso. Es necesario recordar que la duración del curso escolar no es igual en todos los países y en especial que los períodos de vacaciones en el hemisferio Sur son diferentes a los del hemisferio Norte.

La lengua o las lenguas en que se realizará el proyecto es un aspecto clave. Los proyectos se pueden trabajar en una sola lengua o en varias. En este último caso se pueden establecer espacios paralelos clasificados por lenguas, de tal forma que los maestros puedan escoger participar en una o en más de una lengua.

Los proyectos pueden tener relación con el currículum si el proyecto está relacionado con la educación formal, pero cada vez es más frecuente encontrar proyectos telemáticos que corresponden a la educación no formal. Es necesario tener en cuenta la facilidad para que los alumnos obtengan su propia dirección de correo electrónico, el acceso creciente a la Red desde sus casas y también la creación de espacios públicos donde poder obtener asesoramiento y oportunidad para comunicarse a un precio razonable.

En este guión debe figurar el listado de actividades previstas a lo largo del proyecto.

Todo proyecto telemático lo propone una o varias personas que quieren encontrar compañeros para compartirlo. Es imprescindible que figure su dirección de contacto para que todo el que esté interesado tenga un punto de referencia.

En ocasiones las propuestas de proyectos pueden ser modificadas por los participantes, antes de iniciar el proyecto telemático. Así pues, se pueden sugerir otras actividades o una temporalización distinta.





ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN







Cuando se diseña un proyecto hay que tener en cuenta unos elementos determinados para favorecer la comprensión de los otros profesores interesados en la participación.

Identificación del grupo de trabajo. Conocimiento entre los participantes. Actividades en común.

Cuando se ha formado un grupo de trabajo es recomendable que se identifiquen como un auténtico grupo que debe buscar, investigar, comunicarse y sacar conclusiones.

El psicólogo ruso Lev Vigotsky afirmaba que: "En un sistema sinérgico, el todo es más que la suma de las partes".

Es conveniente que la primera actividad que haga el pequeño grupo de trabajo es escoger un nombre para que el grupo sea reconocido y que tenga relación con el proyecto telemático que están trabajando. A menudo algunos grupos de alumnos, y especialmente en determinadas edades, tienen tendencia a usar nombres no apropiados dentro de un ámbito escolar. Hay que hacerles entender que el nombre del grupo puede ser divertido, pero correcto. Por ejemplo, en un proyecto telemático relacionado con las Ciencias Naturales, un nombre para identificarse puede ser "biólogos lunáticos".

Con esta actividad habrán realizado la primera práctica en la que asumen sus responsabilidades. El maestro debe estar muy pendiente para que los roles asignados se cumplan correctamente. Si los niños son pequeños, se pueden introducir los roles de forma más lenta, hasta llegar a los cuatro. También favorece la cohesión del grupo la posesión de una caja o carpeta donde el encargado guarde los materiales que el grupo necesita para trabajar. Es útil que esta caja o carpeta se guarde siempre en la escuela, esto evita problemas en caso de ausencia de uno de los miembros y facilita la localización de los materiales.

Conocimiento entre los participantes



En un proyecto telemático pueden participar desde dos grupos hasta un número muy elevado. Es clave el conocimiento de los otros estudiantes que también participan desde otras escuelas. A veces en un proyecto participan muchos grupos, tantos que el maestro puede pensar que es difícil que sus alumnos los puedan conocer. En este caso podemos escoger la información que nos llega, o relacionarnos más con un solo grupo de los que participan. La ventaja de que haya más es que, en el caso de que el otro grupo no cumpla, podemos escoger la información que se genere desde otro centro.

Esta fase de conocimiento es la inicial del proyecto y es recomendable:

Hacer la presentación de los diferentes centros.
Recoger la presentación de los otros grupos.


a) Hacer la presentación de los diferentes centros

En primer lugar es útil enviar un mensaje de presentación de cada uno de los profesores que van a participar, acompañado con una breve información del centro. Estos datos no tienen porqué llegar a los alumnos.

A continuación se preparará la presentación de los alumnos. Ésta puede ser más o menos completa en función de la edad de los alumnos y de los objetivos del proyecto telemático. Si son niños del Primer ciclo, pueden preparar primero en la clase oralmente esta presentación, por grupos de trabajo, de forma que entre todos den a conocer los aspectos que consideren de interés. A continuación, redactarán con el programa de comunicación adecuado, o con un procesador de textos, los puntos que previamente han decidido. Si los alumnos son de primer curso, en un segundo trimestre se les puede pedir que escriban cuatro o cinco líneas por grupo. Es aconsejable que se corrija antes de enviar el texto, para favorecer que la lectura de mensajes desde los otros centros se pueda hacer sobre un texto bien escrito. Pueden acompañar los textos con fotografías, dibujos...

Si los alumnos son mayores y el proyecto es internacional, se puede utilizar un proceso similar, pero distribuyendo los diferentes apartados de forma más estructurada.

Este trabajo favorecerá el conocimiento de las diferentes culturas y vehiculará la lengua extranjera. Hay que tener en cuenta la edad de los alumnos si queremos participar en proyectos en lenguas extranjeras.

b) Recoger la presentación de los otros grupos

Cuando se reciban las presentaciones de los otros grupos, es conveniente dedicar un espacio del tablero de la clase para ordenar e ilustrar la información que nos llega. De esta forma los alumnos pueden visualizar con frecuencia cada una de las fases del proyecto, en este caso la presentación de otros grupos.

Actividades en común



Al diseñar las actividades de un proyecto es recomendable que se incluyan algunas de ellas que sólo se puedan realizar con la participación de más de un centro. De esta manera se potenciará la interactividad entre los alumnos de las diferentes escuelas y el proyecto no será sólo un conjunto de trabajos que enviamos y recibimos. Este punto es clave para conseguir la cohesión de los grupos virtuales.

Criterios para escoger y realizar un proyecto



En el momento de decidirnos a trabajar en un proyecto telemático debemos tener en cuenta las posibilidades del centro y la naturaleza del proyecto.

Cuando se nos ofrece un proyecto telemático para realizar con nuestros alumnos debemos reflexionar sobre ciertos aspectos:

Información al centro y a las familias.
Conocimiento previo del alumnado y el profesorado.
Recursos materiales y humanos.
Temporalización.


Información al centro y a las familias

Es aconsejable que el Proyecto del Centro recoja su visión hacia las tecnologías de la información y de la comunicación. Cuanto más concreto sea; más fácil será integrar estas actividades telemáticas en el ámbito escolar. En el caso que no esté contemplado, se puede pensar de qué forma podría contemplarse. Siempre que sea posible es conveniente que el Plan Anual recoja las actividades telemáticas previstas para el curso escolar, y que el equipo directivo, el Claustro y los padres y madres tengan una información completa en las reuniones del Claustro, en el Consejo Escolar o en las reuniones de clase.

Conocimiento previo de los alumnos

Al escoger un proyecto telemático debemos tener en cuenta los conocimientos previos de los alumnos, tanto metodológicos como de técnicas de trabajo.

Hay que considerar también que aproximadamente el 80 % de un proyecto telemático se puede llegar a realizar sin usar ninguna tecnología; es cuestión de adaptarlo a nuestras necesidades. El mismo proyecto se puede desarrollar de forma totalmente diferente, a nivel interno, desde los diferentes centros escolares.

Por otro lado tampoco debemos olvidar la formación del profesorado que participará en el proyecto. Sería conveniente elaborar un plan de telemática del centro que planeara un plan de formación técnica y metodológica.

Recursos materiales y humanos

Los distintos proyectos telemáticos requieren de unos recursos materiales y personales que debemos considerar. Hay que analizar si el grupo tendrá que partirse en dos o aumentar el número de maestros en algunas ocasiones, las horas de ocupación del aula de ordenadores, los gastos generados por hora de conexión si la Administración no lo tiene en cuenta y la localización dentro del horario escolar, u otros factores según las características del centro escolar. Es muy posible que el proyecto sea multidisciplinario, o que sea conveniente la intervención del profesor de la lengua de comunicación o del profesor de tecnología.

Temporalización

Es aconsejable pensar en cuál será el período escolar más adecuado para participar en un proyecto, hacer un cálculo de horas semanales que se dedicarán a realizarlo y analizar en qué áreas disciplinares se llevará a término.



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